

Y por último, para seguir alimentando la cuota de curiosidad y la búsqueda de la verdad, una pregunta que nos invade: ¿Si un mimo se tira un pedo, pierde?
Y por último, para seguir alimentando la cuota de curiosidad y la búsqueda de la verdad, una pregunta que nos invade: ¿Si un mimo se tira un pedo, pierde?
"Carlotto es una luchadora. Los argentinos queremos saber la verdad y todos tenemos que estar con ellas, los que no quieren es porque se hacen los giles", expresó Maradona tras su encuentro con Estela de Carlotto en un entrenamiento de la Selección Nacional en Sudáfrica.
Decidimos mostrar otra forma de sentir el fútbol. El audio es del viejo programa "La pelota no dobla" (Rock&Pop) y las imágenes son geniales..
Música va, escupitajos vienen, los muchachos se entretienen... todos menos Fernando Ruiz Díaz, cantante y violero de Catupecu Machu:
Mientras estaban tocando en un boliche de San Miguel, a uno del público se le ocurrió, como muestra de cariño, cuasi ofrenda, un salivazo en medio de las cuerdas. ¿La reacción de Fernando? Finoli Finoli..
X es un chico de clase y familia acomodada, de veintitantos años, universitario. ¿Cuál es su problema? ¿Será que su familia es la precursora de sus pensamientos y él, como un nene de mamá, repite la opinión de una generación que vivió tapándose los ojos y oídos y hacer de cuenta que "aquí no ha pasado nada"?
Quizás, y sólo es una suposición, el día de mañana tendrá que meterse sus prejuicios en algún rincón de su cuerpo, al enterarse que alguien muy cercano a su persona (un hijo, un amigo, etc) se haya animado a salir del closet. Ahí la cuestión se pondrá interesante, ¿no?
Z pudo haberse convertido en el homofóbico X, pero algo en su historia hizo que su mente reflexione, se adapte y hasta asuma la problemática del prejuicio en la sexualidad.
A través de la historia, la humanidad encontró diferentes chivos espiatorios para liberar su crueldad innata. Indios, negros, judíos y homosexuales fueron los tiro al blanco favoritos. ¿Cuál será el próximo objetivo?
Es increíble que en pleno SXXI haya, todavía, mentes retrógradas e intolerantes que piensen que un amor entre dos personas del mismo sexo sea la consecuencia de una "enfermedad". ¿Qué es lo que les puede molestar? ¿En qué momento la sexualidad del otro se transformó en motivo de incumbencia para el ser humano?
Abran sus cabezas por favor. De un hachazo si es necesario.