13.11.09

Zombies

10.11.09

Suban el volumen

(Página 12 - Martes, 10 de noviembre)
Por Eduardo Fabregat

Silencio dijo el cura, silencio dijo el juez /Silencio entonces, idiota!”(Los Fabulosos Cadillacs, 1985)

Lo sucedido este fin de semana en el festival Pepsi Music plantea una batalla que el rock no puede dejar de dar. A pesar de ser desestimada por el juez de turno, la denuncia de una señora que vive a varias cuadras del Club Ciudad provocó que los inspectores del gobierno obligaran a la productora Popart a bajar aún más el volumen, hasta un nivel en el que los cánticos del público resultaron más poderosos que lo que salía del Public Address. El hecho podría calificarse como curioso, pero la palabra que más le cabe es peligroso: la decisión de trasladar los grandes festivales a varias cuadras de Avenida del Libertador fue un gesto de buscar la convivencia, de permitir la expresión artística, afectando lo menos posible a los vecinos. Pero ni el buen vecino ni la administración Macri parecen dispuestos a otra cosa que a bajarle el sonido al rock, ponerle mute, acorralarlo un poco más. La histeria post-Cromañón llevó a clausuras generalizadas que redujeron sensiblemente los medianos y pequeños lugares de trabajo de los músicos. Ahora van también por los grandes.

Mauricio Macri, tan amante de las patéticas imitaciones de Freddie Mercury en sus fiestas, tan preocupado en el foro nacional por la libertad de expresión, no tiene ningún empacho en atropellar en su feudo la libertad, el derecho, el volumen de expresión de los artistas de rock. El género siempre fue molesto para la sociedad más occidental y cristiana: esta preocupación por el volumen es una efectiva manera de recortarle las alas, reducir su poder de convocatoria (¿quién no pensaría dos veces pagar una entrada sabiendo que va a encontrar un sonido insatisfactorio?), obligar al susurro su capacidad de gritar inconveniencias. Esta administración posó de cool poniéndole el brazalete Say No More al Obelisco, pero sus acciones están mucho más cerca del anillo milico de “El silencio es salud”. Quizá necesita ese silencio para poder escuchar mejor las pinchaduras de teléfonos.

El domingo por la noche, en la carpa de prensa del Club Ciudad, Roberto Costa apuntaba su frustración por encontrarse en la posición de que el público se sintiera estafado, y echaba justificados rayos y centellas contra los funcionarios y su arbitrario poder de clausura. El productor debería andarse con más tiento: podría pasar por allí algún inspector quisquilloso que interprete eso como uso indebido de pirotecnia y le cierre el boliche.

Los fachos de siempre quieren imponer el silencio. Es hora de pegar un par de gritos.

1.11.09

Hola, soy el Cuerpo de este post. De repente, no sé, me envalentoné, me la quise creer por un rato y dije, ¿por qué no? Y acá me ven, un titulazo!


Hola, yo soy el Título, pero dejé por ésta vez que el Cuerpo del post sea el protagonista (tenía las re ganas!)

Saludos..



Gracias Diego de la Fuente

25.10.09

El mágico y misterioso viaje de Sánchez Vol I

(TEA Literario Capítulo 5 - viene de Historias de una Novela)

Mi hermana no creía en los psicólogos. Nunca lo hizo. Ella estaba al tanto de mi búsqueda de sensaciones. Su marido, un tipo tranquilo de pelo ensortijado con el cual yo no tenía mucha relación. Luego de charlar un rato, Roberto Dylan (así se llamaba él) me invitó a la noche a su departamento, para tener una charla.

6to piso. De fondo se oía un ruido infernal, el cual asocié con música Rock, género que nunca jamás escuché. Pero Roberto (o Bob como le decían sus amigos) se sentía muy a gusto con ese bochinche, que a mis casi 50 años sólo producía dolor de cabeza. Cenamos. "¿Qué se traerá entre manos mi cuñado?".

"Estuve en Amsterdam hace dos semanas" dijo Dylan, para luego contarme anécdotas desopilantes. Cuando quise reaccionar ya me había tragado unos bocados que sacó de una bolsita. "Relajate, confiá en mí y en esos hongos" susurró. Me acosté en el sillón, cerré mis ojos como me recomendó y empezó el viaje:

Luces púrpuras. Chispazos naranjas, amarillos y blancos. Toda una revolución de colores. Me sentí mareado y confundido hasta que un trovador cubano sobre un unicornio azul me recibió y me acompañó por la vereda. "Es ahí en frente" dijo, "cruzando Abbey Road". Caminé y subí a un colectivo que conducía un tal Otto, de piel amarilla. Parada Carlos Gardel, llegamos. Justo delante de la puerta se leía un cartel que daba la bienvenida Welcome to Tijuana. Entré. La primer persona que me saluda fue Paolo, un viejo rockero de la década del 80. "Che, alpargata metálica, mirá a tu alrededor" me recomendó. Yo no entendía nada: en el fondo del salón un desquiciado con la cara pintada de blanco y negro, aplastaba pequeños pollitos con sus botas de cuero negro, mientras que a su lado un drogadicto disléxico le arrancaba la cabeza de un mordisco a un murciélago. ¿Dónde estoy?

Sobre un sillón color rosa, una rubia, tarada pero hermosa, le derretía una vela en el pecho a un hombre mientras le tiraba champagne. Mientras se hacía una transfusión de sangre, el cantante de boca extravagante, tenía relaciones sexuales con dos jóvenes mujeres, junto a un pirata amigo suyo que tomaba Jack Daniels con un violero de galera, armas y rosas.

¿Cómo sé que ése es un cantante o que el otro es disléxico? Es como que alguien lo esté anotando en mi pensamiento y lo pueda saber..
"Exacto, soy El Indio, voy a estar en tu cabeza para que no te pierdas durante la excursión psicodélica, Morrison me recomienda, preguntale si querés" dijo una voz profunda dentro de mi mente. No pregunté más y seguí observando.

En una mesa, un charlatán hablaba de la pobreza en el mundo mientras, irónicamente al mismo tiempo, descargaba su impotente enfado en un ayudante personal que no había podido conseguir agua Evian, un bebé desnutrido para que la prensa los fotografíe y papas fritas de Pumper Nic. “Ustedes dos, cállense!” gritó un fornido motoquero argento, “voy a brindar” avisó. Levantó su botella de litro de cerveza y dijo: “Brindo por que la música tocada por personas triunfe”. Aplausos generales.

Empecé a merodear por el lugar. Eran indescriptible las secuencias que se sucedían ante mí: una vaca con un piercing en una de sus ubres miraba como la Vulgar Exhibición de Poder pagaba 10 dólares la trompada (un pobre chico se llevó 300 y varias heridas en la cara). Dos guitarristas competían por el amor de una mujer, pero con el tiempo se supo que uno de ellos le dedicó una canción utilizando a Brownie, una linda Fender Stratocaster.

Un fanático merodeaba con un 38 en la cintura atento a un grupo de chicos anarquistas que hacían un violento pogo vestidos por un local sex shop. Un hombre/salmón agarró el micrófono y dijo: "Qué linda noche para fumarse un..." cuando fue interrumpido por una artista plástica que agregó "un porrito mezclado con las cenizas de un ídolo grunge". Muecas de desconcierto.

Un sabático guitarrista zurdo con dedos de goma y una iguana con el torso descubierto encontraban y destruían cosas al mismo tiempo. Inentendible, como que dos jóvenes varones con el mismo apellido artístico y campera negra de cuero, no se hayan hablado en 18 años. En contraste, el hombre de jopo que decía ser Rey, bailaba vestido de prisionero junto a otro que aullaba su felicidad al grito de “Me siento bien!”.

Comunicarse con la mayoría de ellos era complicado por la barrera que el idioma había construido, pero en una pieza se escucharon discusiones en castellano, y para allí me dirigí.

El intento fue en vano: el bigote bicolor gigante saltó por la ventana del noveno piso hacia la piscina. Del otro lado, un chico oriundo de Piedrabuena cocinaba un guiso podrido mientras otros, fumando, preparaban pizzas especiales para un tal Ramón que, decían, estaba por llegar. El lugar había sido decorado con banderas rojas y banderas negras, de lienzo blanco, pero las espadas y serpientes me obstruían el paso.

La chica renga en la esquina, sentada, charlaba con el pibe en muletas que nunca falta en un recital, esperando por el trío de pop USAL. Antes que ellos, Fermín escuchaba atónito las melodías que su hijo había creado. A la segunda canción, debió consolar a una muchacha de ojos de papel que lloraba. Vergonzoso.

(Sigue abajo el Vol. II)

El mágico y misterioso viaje de Sánchez Vol II

"Vamos para la galería principal" me recomendó el Indio. Ahí estaban todos los demás invitados de la reunión.

Lo primero que vi fue a un bajista, roadie - o plomo en castellano- del mejor guitarrista de todos los tiempos, borracho y apostando con el As de espada siempre oculto bajo la manga. De pronto un joven australiano, que parecía recién salido del colegio privado (por el uniforme escolar), hizo la señal de los cuernos al ver las cruces plateadas colgando del cuello del metálico cantante, casado con una mujer argentina, que toca la guitarra muy cerca del fuego, demasiado cerca, quemándose para siempre, como cuando su grupo demandó a la paginita web, de símbolo piojoso. La magia negra, con toda su simbología, estaba presente de la mano de unos jóvenes de pelo largo que la transformaban en religión. "Es probable que hayan vendido su alma al diablo" comentó una morsa.

Luego de ausentarse un rato largo, encerrado en su propia habitación, el único afroamericano ciego del lugar, no necesitó ninguna indicación para encontrar el piano de cola, que minutos antes había sido el instrumento de un rubio que tuvo que salir al patio por el llamado de su esposa (de a penas 13 años) que decía haber visto a un cerdo gigantesco color rosa flotando en el cielo, mientras David y Roger se insultaban, como siempre.

El ambiente se hizo un poco más espeso de lo que me hubiera gustado. A mi lado veo pasar, gateando, a un bebé mojado con un anzuelo clavado en la mano por intentar agarrar un billete de un dólar. El horroroso Eddie preguntó a los gritos "¿quién es el responsable de eso?". Nadie confesó. Mientras los hermanos ingleses, que intentaban copiar los condimentos principales de los Fab Four, se tiraban sillas por la cabeza, acusándose mutuamente, la preciosa hija del fletero miraba absorta como, en apenas dos minutos, iban y venían piñas para todos lados, en forma de hecatombe generalizada.

De repente, para el susto de todos, un disparo (¿un 38?) que quizás provenía de un callejón, hizo que el lugar se volviera un caos total. Gente corriendo para cualquier lado, un rasta blanco surfeando sobre las cabezas de un grupo de lolitas y de nuevo otro estruendo, esta vez mucho más fuerte, casi con seguridad de una escopeta, proveniente del invernadero, colina arriba.
"No la estoy pasando bien, Indio" le dije a mi nuevo compañero mental.

Fue entonces cuando un hombre llamado Syd Barret, me parece, dijo que ya era suficiente, que "más droga me iba a volver loco", que debía hacer algo mejor con mi vida, y que “por favor” le dé lo que yo ya no iba a usar más. Él me iba a indicar el camino de salida.

El sonido de las campanadas del infierno indicaron que el show había terminado. Antes de irme, un tipo llamado Jimi (sín con i) se dirigió hacia mi persona y exclamó: “Para aquellos que les gusta el rock, mi saludo” y en mi honor, prendió fuego su guitarra blanca apoyada en el suelo. De ella salieron colores hermosos. Entendí el mensaje de inmediato.

Finalmente, con una canción de redención de fondo, la mejor foto del rock de todos los tiempos había terminado. No, la de Clash llamando a Londres no. La imagen que al mismísimo Peter Capusotto le gustaría tener. Y yo la viví.
¿Me habrá servido para encontrar la congoja tan deseada? Al despertar, ¿volveré a ser el patético Sánchez de siempre? No lo sé, igualmente, gracias Bob.

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15.10.09

Batman contra el monopolio

Lo que no se vio de la Ley de Medios Audiovisuales está acá. El video fue grabado entre las 22 y las 23hs del viernes 16 de octubre, dentro de un McDonald´s. A las pruebas me remito:

7.10.09

Las Manos de Filippi

El viernes 2 de octubre se presentaron Las Manos de Filippi en Niceto Club. La banda de rock combativo y denuncia social brindó un recital de dos horas y 29 temas al palo, con la idea de sacar un DVD de ese mismo show.

- Click para leer la cobertura -

Acá les dejo unos videos cortos tomados a través de mi celular...










29.9.09

La posta de la escritura

Para fomentar la escritura, la interacción y la publicidad entre los blogs de diferentes amigos, vamos a escribir un cuento, una poesía o una crónica periodística (lo que se adecue más a los gustos personales). ¿Se estarán preguntando cómo vamos lograrlo?

Uno de nosotros escribirá el comienzo. Una vez redactado, lo subirá inmediatamente a su blog y le pasará la posta al otro (obviamente aclarando al final del relato "sigue en el blog de..."). El que tome la posta, continuará el relato de la forma que quiere y así sucesivamente, hasta llegar al último.

1er Capítulo: TEA - Agustina Clemente
2do Capítulo: Álvaro Ithurbide
3er Capítulo: El Artista - Juanchi Fontán
4to Capítulo: TEA Literario - Alejandro Cabrera
5to Capítulo: El mágico y misterioso viaje de Sánchez Vol I
5to Bis :El mágico y misterioso viaje de Sánchez Vol II
6to Capítulo: Un plan sin fallas - Diego Marcos

21.9.09

Usos de Google

Una rápida de estadística primaveral...


17.9.09

Media Sanción


16.9.09

Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Para aquellos que no estén al tanto sobre el proyecto para una nueva Ley de Radiodifusión o Ley de Medios K (como la nombra el Grupo Clarín), el periodista Víctor Hugo Morales nos explica de qué se trata el nuevo proyecto y deja en claro su postura, manteniendo la bandera de la ética y la moral en lo más alto.





10.9.09

¿Siamo Fuori?

16 años

En 1978 César Luis Menotti dejó afuera a Maradona
de la convocatoria para el Mundial .

En 1994, 16 años después, la "impresentable" enfermera
dejó a Diego afuera del Mundial.

Sudáfrica 2010, 16 años después, Maradona
-esta vez como DT-
está al borde de dejar afuera a la Argentina del Mundial.

9.9.09

Los Beatles desembarcan en el SXXI

La espera terminó: hoy sale a la venta la discografía entera de Los Beatles, completamente remasterizada en los estudios Abbey Road, y el videojuego The Beatles: Rock Band, donde el jugador podrá convertirse en uno de los fab four en forma digital.

Más de 4 años tardaron un grupo de ingenieros en remasterizar los trece discos oficiales. “Acordamos en que si algo formaba parte de la interpretación, no lo íbamos a sacar, como la silla que chirría al final de A day in the life aclara Allan Rouse, jefe del equipo de ingenieros, a la revista Rolling Stone. Los discos contarán con packaging nuevo (aunque respetando la tapa original) fotos inéditas y notas ilustrativas sobre las sesiones de grabación. ¿El objetivo? Mejorar la obra musical más prestigiosa del siglo XX, con 1000 millones de discos vendidos desde 1962 hasta hoy, según la revista Forbes.

Entre Dhani Harrison (hijo de George Harrison) y el presidente de MTV, Van Toffler, comenzó la idea de crear un videojuego inspirado únicamente en Los Beatles. Más tarde llegó a oídos del presidente de Harmonix, Alex Rigopoulos, dueño de la franquicia Rock Band, y con la aprobación de Ringo Starr, Paul McCartney y Yoko Ono, el proyecto se hizo realidad.
El juego consiste en tocar 45 temas de la banda con instrumentos de juguete (dos guitarras, un bajo, una batería y tres micrófonos) cantando y presionando los botones correspondientes a la secuencia que aparezca en pantalla. “Ningún juego pudo contar con las canciones de Los Beatles. Será un éxito rotundo, ya que cualquier usuario, sin importar su nacionalidad, sexo o edad, conoce los temas” afirma Maximiliano Peñalver, Director Editorial de la revista argentina Loaded, especializada en videojuegos.

“Creo que a John y a George les hubiera divertido” declaró Paul McCartney en la revista inglesa Observer Music Magazine.

4.9.09

Despenalización: La Campaña



Si viste el comercial original te puede gustar.
Si no, tudu bom…

2.9.09

Cuerpos pintados y fileteados

El Body Painting cobra vida en el momento en que nuestros antepasados descubrieron diferentes tipos de materiales para aplicarse al cuerpo - barro, sangre, carbón- buscando una forma de pertenencia a la tribu o para ahuyentar rivales, entre otras cosas.

En las sociedades occidentales del SXXI, esta expresión plástica tiene un objetivo estético y consiste en cuerpos semidesnudos como el paño de los artistas especializados. ¿Por qué pintar sobre otra persona?Poder transformar a un individuo normal y corriente en un ser mágico, fantástico, o en un objeto, me atraía mucho. Es increíble el poder de transformación que te otorga” comenta Susana Grick, profesora a cargo del curso Maquillaje - Body & Face Paint en Taller de la Escena (Av. Corrientes 2548)y agrega: “Lo que más me piden que haga es pintar camisetas de fútbol en mujeres”.

Una de las ramas del Body Painting es el Fileteado Porteño -arte decorativo nacido a principios del siglo XX en Buenos Aires- que consiste en líneas o cintas de diferentes tamaños y colores mezclado con efectos tridimensionales basados en sombras y perspectivas. Flores, cintas argentinas y curvas de diferentes grosores se combinan con aforismos chistosos, emocionales o filosóficos y personajes populares, como la Virgen María y Carlos Gardel.

Autor de cuatro libros sobre Fileteado Porteño, Alfredo Genovese es uno de los artistas más reconocidos en el rubro. Además de filetear autos, carteles (el de Havanna en la esquina más famosa de Caminito, La Boca), libros y pianos, en 1999 realizó un trabajo para el canal de música Much Music, en el cuerpo de figuras como Charly García y León Gieco. “El filete no es parecido a nada y la argentinidad que tiene es muy fuerte. Debería estar más presente en los museos, como referencia artística válida” reflexiona Genovese.